Perfiles

Entrevista al Artista Jorge Font. De la pasión a la concentración.

Esta no es una entrevista a un artista común.

Jorge Font Roca. Una seria y demoledora entrevista sobre como la congruencia, los cimientos bien asentados y la pasión nos salvan del desgaste emocional que por lo común genera el confinamiento por coronavirus.

 

JF– Son momentos muy difíciles, pero hay que sacar fuerzas y seguir trabajando. Sigo con mi línea de creatividad y aprovecho para experimentar nuevos caminos. Es buen momento para recuperar actividades que había dejado de lado, como la fotografía.

VAT- ¿Cómo cree que influye de forma consciente todo lo que acontece en su percepción artística y que rasgos técnicos podemos identificar en las intensivas producciones que está realizando en los días que corren?

JF- Me es complicado concentrarme en el trabajo, son días de preocupación tanto por la crisis sanitaria como por la catástrofe económica que viene, pero hay que superarlo. En estos últimos años me seduce la paleta con colores vivos y alegres pero ahora me inclino de forma inconsciente por tonos oscuros como: la sombra tostada, rojo oxido, grises, azul de prussia o el violeta permanente. Hay que esforzarse en la búsqueda del equilibrio interior siendo consciente de la realidad sin que te afecte a tu creatividad.

VAT-¿Cómo definiría el equilibrio en el ámbito artístico desde el ángulo de su autoconocimiento el fundamento inspirativo?

JF– Para mi muy complicado. Mi inspiración viene de la naturaleza, la mar, la montaña y ahora no la veo. De ahí los colores oscuros, me inspira la preocupación y esto no es bueno. Como ya he dicho es fundamental conseguir el equilibrio interno y buscar otros universos que te inspiren la fortaleza necesaria para seguir por el complicado sendero de la creatividad.

VAT- ¿Es la inspiración, el insight, algo que como un músculo se entrena?

JF- Pues sí, hay que trabajarlo a diario y mucho más en momentos difíciles. El creativo tiene que trabajar todos los días y buscar este momento mágico que es la inspiración, esta magia divina que sóo te llega cuando estás trabajando.

VAT- ¿Hasta qué punto existen unas rutinas que intensifican la productividad y la intensidad de dichas inspiraciones?

JF- En mi caso no tengo horarios. Pinto en el momento que me apetece y tenga ganas. Puede que sea a las 6 de la mañana o a las 18h. no hay horarios. Como decía Picasso la inspiración existe pero cuando venga te tiene que encontrar trabajando. Trabajo a diario pero motivado, aunque en estos momentos de confinamiento me cuesta mucho, hay que esforzarse en conseguir este equilibrio interno tan necesario para seguir avanzando y poder desconectar de la dura realidad.

VAT- ¿Es la situación actual, el confinamiento la consecuencia y el marco el coronavirus, o ve por ahí un marco más amplio y el coronavirus como un trazo del pincel en un conjunto más extenso?

JF- Mi línea de trabajo está al margen del coronavirus y la situación actual. Esta temática no puede influir en mi creatividad, aunque me afecta mucho lo que estamos viviendo y lo que nos espera después. Necesito ser muy realista y tener mucha fortaleza para seguir por el sendero marcado.

 

VAT- ¿Cree que en estos momentos la producción artística debe enfocarse más como una terapia, una actividad de manifestación emocional privada, o como el adelanto intensivo de material para exponer en alguna galería cuando esto pase –motivación extrínseca- ?

JF- En mi caso la creatividad, en todo momento ha sido y será una forma de sacar de mi interior esta locura sincera que no tiene cura. Posiblemente si, sea una terapia especial que ya lleva 50 años de tratamiento. Hace ya un tiempo decidí no exponer, creo que en este mundillo del arte hay mucha falsedad y poco profesional. Es imposible pintar o crear pensando en el precio de la obra, en vender o exponer. No, así no se debe hacer, hay que ser muy sincero con lo que se hace y disfrutar todo lo que puedas y lo demás si llega, fantástico.

VAT- ¿Volveremos a la realidad tal como la conocíamos, o la libertad habrá quedado coartada?

JF- Tardaremos mucho tiempo a volver a la realidad y a la dinámica de antes. No sé qué pasará pero después de esta catástrofe algo cambiará el ritmo de nuestras vidas. Posiblemente valoremos más todo lo que nos rodea y cuidemos mucho más la naturaleza, que es fundamental para todos. Espero y deseo que la libertad no sea modificada pero dependerá del director de orquesta. Necesitamos menos dirigentes, unir lo mejor de todas la ideologías, apartar al fanatismo y utilizar algo que ellos desconocen que es el Sentido Común.

VAT-¿Es el arte un refugio, una salvación que conserva una mayor posibilidad de manifestación de libertad codificada, respecto de otros ámbitos de difusión de contenido más vigilados? ¿O hay que seguir engañando a las galerías para evitar la censura y tener cabida en las exposiciones?

JF- Pues no sé, yo me siento muy libre. Siempre he pintado lo que me apetecía alejándome de modas y buscando mi propio camino o expresión. No me gusta parecerme a nadie, siempre he caminado por mi propio sendero con toda la complejidad que lleva. De las galerías prefiero no hablar, deberían ser más profesionales y no agarrarse con tanta facilidad a ciertas modas que ni ellos creen. En el arte no vale todo.

VAT- Como artista galardonado y consolidado que ya ha superado ciertas cosas y disfruta de compartir su obra en abierto sólo por el gusto de mostrar. ¿Qué mensaje le transmitiría al artista joven e impetuoso cuya consigna de inspiración se basa exclusivamente y de forma condicionada en el deseo obstinado por exponer?

JF- Yo no soy quien para dar consejos a nadie. No hay que tener prisa para exponer, ya llegará el tiempo para hacerlo. Lo más importante es trabajar, trabajar, trabajar y sobre todo disfrutar buscando tu propio camino siendo muy exigente con lo que haces. Todo lo demás es falsedad y postureo. El verdadero creativo es único y para ello es necesario ser sincero consigo mismo y trabajar mucho para encontrar el camino deseado.

VAT-¿Qué le diría a una persona que aún no ha despertado ninguna inquietud y de pronto, ahora se encuentra encerrada en casa, se ha cansado de internet, de televisión y adolece de no tener ninguna pasión creativa?

JF– Hay muchas cosas para hacer en casa en este confinamiento, aparte de internet y mirar la televisión. Leer es algo maravilloso, es un buen momento para aprender a cocinar, escribir, estudiar o aprender con los tutoriales que hay en la red, pero nunca deprimirse o rendirse. Creo que si te pones a pensar hay muchas formas de estar entretenido. Por cierto hay fantásticos tutoriales para hacer ganchillo. Animo y fuerza hay que aprender a estar en casa.

VAT-¿Es ahora un momento propicio para decaer o una oportunidad para dar lo mejor de uno mismo?

JF- Decaer nunca. Siendo realista estamos viviendo momentos muy difíciles pero aun así hay que esforzarse en dar lo mejor de uno mismo hagas lo que hagas. Mucha fortaleza.

VAT-¿Compararía la situación actual con algún momento análogo ya vivido, considerando que la restricción de movimiento puede no estar relacionada con una menor posibilidad de expresión de libertad?

JF-No, yo soy muy joven. Nunca he vivido algo parecido y espero que no volvamos a vivirlo.

VAT- ¿En qué medida podría decirse que el arte está condicionado por la tecnología: en sus mensajes o en los medios de promoción?

JF- La verdadera tecnología para un creativo estará condicionada nada más que a la sensibilidad y creatividad de uno mismo. En la actualidad los medios de promoción necesitan de la mejor tecnología mecánica para realizar su trabajo.

VAT- ¿Qué rédito se obtiene ahora mismo al hallarse ante un lienzo: conciliación o enfrentamiento?

JF- En mi caso el mismo de siempre. La mayor dificultad de un pintor es enfrentarse a un lienzo en blanco, después a medida que creas es placer y satisfacción mientras la creatividad vaya bien, si no es así se empieza de nuevo. La situación actual de confinamiento no tiene que afectar a tu forma de trabajar, posiblemente al colorido que desliza el pincel sobre el lienzo o la superficie a pintar pero nada más. Son momentos difíciles y tristes.

VAT- ¿Es momento para el ego de autor, o una llamada a las humanidades?

Cada uno es como es, yo intento en todo momento ser modesto. No hay motivos para cambiar y menos en estos momentos, pero soy humano, a veces cuando el trabajo sale muy bien me da un subidón de satisfacción del trabajo bien hecho, pero no más. Hay que controlar el ego, no es el mejor camino.

JF- ¿Qué le diría con argumento de fuerza a una persona que vive sola ahora mismo?

VAT- En estos momentos es difícil estar solo. Hay que tener mucha fortaleza y buscar la forma, que la hay, para estar ocupado. Nunca hay que decaer y rendirse.

VAT- ¿Cómo el arte, como cualquier posibilidad creativa que requiere tiempo y espacio de aislamiento puede compatibilizarse con la vida familiar?

JF-No debe haber ningún problema y más ahora que estamos todos en casa. Desde que decidí no exponer me tomo la vida de otra forma, más relajada. Tengo tiempo para hacer más cosas, pero sin dejar de crear, me aíslo pero menos tiempo o en diferentes tramos del día. No tengo una dedicación exclusiva. Tengo que seguir creando pero sin agobios, buscando el mejor momento.

-VAT– Salvo por el evidente hecho de no poder salir a caminar y a ver el mar. ¿Es esta una oportunidad para una autollamada a modo de introspección para hacer una revisión de vida?

JF- Necesito ver el mar, me da vida. Cada día a primera hora dedico tiempo para hacer ejercicio, es necesario, aunque a veces da pereza. Me hago muchas autollamadas para intentar mejorar pero prefiero no revisar mi vida, cambiaria muchas cosas y me arrepentiría de muchas otras, con ello no conseguiría nada positivo. Lo importante es continuar el camino intentando si es posible mejorar sin perder la esencia.

VAT- ¿Debe ser la nostalgia un sentimiento que nos entristezca o la alegría de poder celebrar lo vivido y de continuar esperando mientras vamos haciendo?

JF– Siempre celebro el tiempo vivido, no debo quejarme pero si pudiera cambiaría muchísimas cosas y decisiones mal tomadas. Lo vivido es pasado y no hay que olvidarlo, lo mejor es seguir viviendo acompañado de la mejor compañía posible y afortunadamente yo la tengo, familia y amigos, cada uno con sus rarezas e historias.

VAT- ¿Ha supuesto para usted, Jorge, este confinamiento un encierro a la fuerza, o lo ha gestionado en cuanto a su temple personal como algo que no le resulta extraño?

JF- En esta situación especial hay que tomárselo con mucha calma y responsabilidad aunque te gustaría salir corriendo. He intentado organizarme para estar lo más ocupado posible y he vuelto a actividades que había dejado a un lado, como la fotografía. De todas formas me gusta estar en casa, aunque no de esta forma.

VAT- ¿Contempla el equilibrio interno la serenidad y la salud como una posibilidad factible sin contar con el haber de una capacidad de expresión, hobby, actividad que contribuye a la liberación?

JF-En momentos como los que estamos viviendo es importantísimo tener; equilibrio interno, serenidad y mucha fortaleza, todo lo contrario será negativo para pasar tanto tiempo en casa. Si tienes la suerte de tener aficiones, seguro que alguna tienes, hay que investigar, será mucho más fácil el confinamiento.

VAT- ¿Es el arte una realidad unilateral, o por el contrario una realidad 2.0? Es decir, el acercamiento a un diálogo a partir del cual, la obra le transmite al observador un mensaje comprensivo que no se impone, sino que le ayuda, a partir del empeño puesto por el artista en manifestar que empatiza con su situación, transmitiéndole una luz, un signo de aliento.

JF- El arte sincero, es el universo imaginativo del creativo, donde no se admiten invitados siendo muy personal, donde el observador con una dosis alta de sensibilidad crea su propia fantasía creativa. Sobre todo en la pintura abstracta, en la figurativa es diferente. En el falso arte no hay nada, solo falsedad y soledad interna.

-Bueno, aquí lo tienes. He contestado con la máxima sinceridad.

Jorge, la idea que se extrae de esta enclave coloquial es de una congruencia demoledora, de una sabia visión de la vida y de una solidez que servirá de referencia a las personas que ahora mismo puedan adolecer en su experiencia personal de confinamiento un cierto vacío de implementación. ¡Un diez!

 

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