Los 4 puntos cardinales.

Colapso logístico. By Murphy.

 

A la hora que escribimos estas líneas la OTC Market de Chicago

ha autorizado que los futuros del West Texas puedan cotizar en negativo. Es algo que ya se da por hecho en círculos financieros, lo que constituirá además del hecho histórico de ver cotizaciones negativas, una bajada en un solo día de más del 100%. Este hecho, por sí solo, ya significa otro registro para los anales de la historia No le está acompañando en esta carrera el Brent, cuyo spreed siempre va ligado con unos dólares de diferencia con el West Texas, pero que únicamente se deja menos del 7%. La explicación es bastante sencilla: el West Texas es un crudo en el que la casi totalidad de su producción es de consumo doméstico. La falta de demanda en las últimas semanas provocada por el #coronavirus ha llevado casi al límite los almacenamientos de combustible en el país, principalmente en el Estado de Oklahoma.

La única solución factible, que sería un intento de exportar hacia otros países, queda invalidada.

Los grandes cargueros se han convertido en almacén del crudo que no pueden refinar. En pocos días la capacidad de las plantas llegará al máximo y será necesario, en el peor de los escenarios, suspender la producción, en el mejor de ellos, drásticos recortes. El petrolífero es un sector muy endeudado, apalancado en la necesidad de una maquinaria que además es completamente deficitaria. En estos momentos por debajo de los 40 dólares barril y con la amenaza en el horizonte del inicio de las primeras quiebras que podrían producirse mas pronto que tarde.

  EN EL ÚLTIMO MES ESTAMOS ASISTIENDO

a toda una batería de informes, estudios, alertas y otros más sutiles nombres a lo que terminan siendo al final, predicciones más propias de algún afamado oráculo, que un estudio riguroso. Charlie Munger es el número dos del afamado inversor Warren Buffet. Munger hace una aseveración de mucho sentido:

Todo el mundo dice lo que va a pasar, pero nadie sabe lo que va a pasar.

Imposible adivinar el escenario que se avecina cuando ya toda la economía reabra por completo su actividad. Un ejemplo es China, donde una vez abiertos los restaurantes después de la crisis sanitaria, están vacíos. El miedo a los contagios de momento está conteniendo la vuelta a la normalidad. Aquí tengo serias dudas. Cuando abran los bares volveremos a ocuparlos como si no hubiera un mañana. Podemos bebernos las cañas  que nos han hurtado todo este tiempo, o por el contrario, pesará más el miedo al virus y ese presumible zarpazo que se va a producir en la economía hogareña. Muchos factores económicos, sociológicos y psicológicos como para tener certeza del resultado de tal coctelera.

   Siguiendo en el plano sociológico…

hoy Deoleo, compañía alimentaria española, cuyo principal negocio es el aceite de oliva se ha disparado un 78% en bolsa. Ha pasado de unas pérdidas de 10 millones de euros el último tríméstre del 2019 a unas ganancias de más de 4 millones el primero del actual ejercicio. Parece ser que el confinamiento desató el consumo de nuestro preciado oro verde, lo cual induce a pensar que es grande la cantidad de gente que en estado normal hace comidas fuera de casa. La última reflexión nos llevaría otra vez a pensar en la desgarradora pérdida que está sufriendo la restauración.

 Y otra cosa que se ha disparado…

la cantidad intermediada en CFD’s, que cada vez más y a pesar de las crecientes restricciones de las autoridades competentes, ven subir el número de inversores que las utilizan. De los CFDs debemos decir que son instrumentos de apalancamiento que requieren un seguimiento continuo y sobre todo, requieren tener claro el funcionamiento por parte de las sociedades de intermediación.

Hay dos modelos:

1-Aquellos en los que la operación se realiza directamente orden contra el mercado

2-CFD’S en los cuales la sociedad de valores directamente es el emisor.

Siempre huir de los segundos. Por norma general, en el caso de los primeros, se trata de un mercado transparente similar a invertir en la acción. En el segundo modelo la entidad se convierte en juez y parte. Mal veredicto se puede esperar entonces.

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