Planifyland

Sobre mis pasos. Recuperando la Felicidad.

Sobre Mis Pasos. Recuperando la Felicidad, es un pulso moderado y extendido en el tiempo en busca de un objetivo: la recuperación de la salud y por ende, de la felicidad.

En marzo de 2013 y con la ayuda de mi Personal Trainer, amigo y tío Sebastián Cabanellas emprendimos un ciclo llamado #FightingToLive, lo que vendría a decir luchando por la vida, pero en inglés macarrónico. Ahora habría sido #FightingForLife. Parecía que si no apuntabas hacia la lengua inglesa en la fijación de la palabra clave o grito de guerra los conceptos que deseas destacar, como que aquello no tendría éxito. Y sí, gozamos de un buen seguimiento en Facebook entre marzo y septiembre de aquel año. Iniciamos el ciclo con 106 kg y entre gimnasio y exteriores bajamos a 83. Con este post os presento este nuevo recorrido: Sobre Mis Pasos. Recuperando la Felicidad.

El tiempo arrecia y hay que reaccionar. ¿Qué mejor manera de comprometerse que con un reto?

El presupuesto para aquel proyecto planteaba un camino esperanzador. Pero la vida tenía otros planes.

Es cierto que vengo de buena genética, que nunca he fumado ni bebido y que era escalador en bici de carretera. Me encantaban las cronoescaladas. Llegué a ganar tres y un segundo puesto en aficionados. En el ámbito del atletismo, cinco medias maratones por debajo de 1h 24. La mejor de ellas 1h 20’28». No son marcas profesionales, pero hay que entrenar para lograrlas y ya no hablemos, para repetirlas. En aquellos entonces pesaba entre 61 y 68 kg. Ya había variaciones, pero muy fáciles de corregir, dado que hacíamos entre 80 y 120 km a la semana entre series y rodajes para preparar la media maratón y dentro venía la Challenge de crosses y alguna popular para soltarnos un poco. Entonces la paella te la tenías que ganar :).

La memoria del dolor.

La segunda semana de septiembre de 2013 llegué a correr un rodaje en grupo en el polideportivo de Ca’n Misses, Ibiza de 10.000 en 44’38». Era lunes. A la mañana siguiente y apenas calentando, el segundo sprint progresivo acabó en un desgarro gemelar. Un auténtico puñal que arrancó de la base del sóleo y llego a los isquios. Acabé en el vestuario con la verdadera sensación de que era mi final. Que aquellos momentos habían pasado. Que me habían puesto el caramelo en la punta de la lengua y ahora alguien se estaba jactando de una parálisis que me poseyó por diez minutos.

Un preparador muy amable, Marc, ayudante del legendario y severo entrenador nacional Don Antoni Roig, me animó a salir y a hacer algo de gimnasia antes de enfriar.

Recuerdo que me propuso hacer elíptica, pero que debía descansar dos semanas e intercalar un masaje con agujas que, la verdad sea dicha, funcionó.

Un infierno limitador.

La realidad inmediata fue un auténtico infierno. Dos semanas parecieron un año. No podía cruzar un semáforo con rapidez porque al tercer día el gemelo derecho, algo saturado de trabajo compensatorio amenazaba, con copiar. Vivía en un quinto piso sin ascensor. Para subir la compra tenía que ir pierna izquiera al aire, mano izquierda impulsando con la barandilla y el gemelo derecho subo-no subo, dando el impulso. Y ello compra en mano. Todo en un hilo. Afortunadamente no fue motivo de baja laboral, ni así lo quería. Acudí al centro de trabajo y me salvé en ese punto porque no ejercía como especialista en Educación Física, sino como tutor.

Dios aprieta, pero no ahoga.

Cada mañana notaba como esas tallas que habían costado reducir reclamaban su derecho de retorno. Retenía líquidos por el parón y la báscula iba a la contra. Una tortura psicológica. Las revoluciones clamaban entrenar a aquella intensidad…pero no era posible sin agravar la situación.

En dos semanas estaba caminando rápido y haciendo circuitos de dos horas y media.

Pero ya no eran 83 kg sino 89. +6Kg en quince días. El parón seco. Al no fumar y no beber, pero tener enormes ganas de recuperar la normalidad, acusaba ansiedad. Comí mal y más de la cuenta porque lo que menos quería era lamentarme. Las horas no transcurrían. Por algún sitio había que catalizar. Los ansiolíticos nunca han entrado en mi programa. No hay que tratar de arreglar un problema creando un problema mayor. Entre tanto, dos tallas más. Y como no aceptaba haber acariciado la gloria y pasar a casi no poder andar con normalidad, no quise molestar a Sebastián y me apunté a un gimnasio de proximidad para ir haciendo la elíptica que me prescribió Marc, algo de cinta, un poco de hierro básico para los segmentos superiores y  así ir recuperando. Era importante vencer al estatismo y sus horribles sensaciones, pero había que ser cautos.

Los trucos de estirar bien, cambios de temperatura, friegas de alcohol, automasaje y masaje profesional obraron su efecto.

Era jueves de la primera semana de octubre cuando regresaba a la pista de ca’n Misses, Pasé hasta diciembre dando vueltas Alrededor de las instalaciones deportivas y los domingos entre s’Arenal de Sant Jordi, Jockey Club, Es cavallet y es Cap Falcó. Siempre tendré un grato recuerdo de esas personas. Había corregido 4/6 kilos ganados. Tras regresar a Ibiza y unas fiestas de Navidad marcadas por la alegría de ver de nuevo a los míos, lo que menos importó fue la forma física. Regresé con 90 kg a Ibiza.

La misma noche y una vez finalizado el vuelo, tuve que correr a la desesperada porque un señor se llevaba por equivocación una de mis bolsas y en la carrera, subida de gemelos. ¡Esta vez, doble!

Si en algún lugar la realidad equipara algunas pesadillas es el pasillo de un aeropuerto. Ya puedes correr, parece que no te mueves. El grito fue tan seco y desgarrador que el caballero se dio la vuelta y enseguida me retornó la bolsa. Ni se había dado cuenta. Eran iguales la suya y la mía. No os podéis imaginar lo que fue el trayecto entre la parada del bus y el quinto piso. La sensación de culpabilidad, cde cómo todo lo que se había ganado, se había perdido y más. Regresé en junio a Mallorca con 110 kg, + 23 con respecto al objetivo y +27 con el sobrante.

Pocas cosas han cambiado desde entonces en cuanto a salud.

Solo que ya no son 39 años, sino a las puertas de los 46. Colesterol, triglicéridos, la glucosa controlada y la tensión también, pero muy mal moralmente en lo que a práctica deportiva se refiere. Los dulces recuerdos del pasado son una forma de autofustigarse y que traen como devolución la imagen actual.

He acariciado en estos seis años algunas zonas de 90, 92 kg e incluso ya muy derrotado en cuanto a lo que deporte se refiere, a dar por buenos 100.

Sin más, hace dos años, septiembre de 2018 una mala elección de centro de trabajo me causó un estrés brutal y pasé de 90 kg a 130,6. Lo que lees. 40,6 en 6 meses.

Una vez más no quise ansiolíticos.

El verano pasado no hubo tiempo material de hacer la remontada, y aun bajando 2o kg justos entre julio y septiembre, la ruptura de una relación sentimental, pero el inicio de una nueva en noviembre, relegan de nuevo el deporte al sótano y nos ponemos en 121,8 kg. No creo en las dietas milagrosas, en las hipocalóricas a largo plazo, ni en Montignac. Debe haber una participación de todos los elementos. No pueden fallar el magnesio ni el omega-3. Por lo menos los domingos hay que poder comer.

Cuando había conseguido superar Navidad, nos hallamos viéndola clara en febrero con 111,3 kg y las caminatas traían buenas sensaciones, llega el confinamiento por COVID19.

El factor positivo y moral de haber superado las fiestas navideñas en descenso están funcionando. Al no disponer de aparejo de rodillo ni cinta en casa me propongo la única forma de hacer ejercicio es tirar de abdominales, pesas y ejercicios de fuerza como fondos, los burpies  y las planchas de mi amigo Matías Bennásser y tratar de hacer semi-ayuno. A la tercera semana un pinchazo en un costado que amenaza a hernia. Menos mal que me detuve en seco y me pude estirar. Total, que hay que parar con todo y empieza de nuevo la agonía. Encerrados en casa, sin poder entrenar viendo como la báscula sube hasta los 121 de nuevo. Y ahí estamos. Cerrado mes de mayo de 2020 y dando gracias de negociar con éxito la cuerda entre 119 y 121 kg. Esto no debe seguir así. Mi amigo Toni Riera dice que:

La grandeza de cómo la PNL y el Mindfulness te ayudan a crear los enclaves adecuados en tu mente para poder hacer operativos tus propósitos.

Han sido necesarios unos pensamientos profundos para tomar la decisión.

Había que realizar un severo ejercicio de conciencia. No es fácil aceptar que aquellos tiempos jamás volverán. Mas cuando internamente sientes un mensaje antagónico que te hace sentir fuerza y optimismo. El deporte no debe ir mezclado en exceso con la furia y tirar en demasía de adrenalina, lo que entendemos como entrenar cabreado, perdonad la expresión. Es puro veneno.

Sebastián me dice siempre que:

Reconvirtiendo objetivos se puede vivir muy bien.¿Quien te dice que no te gustaría más poder hacer un diez mil a una media maratón?

Tal vez media maratón y con el cuerpo cambiado sea incluso una meta que ya no nos interesa. Pero hay carreras de resistencia como distancias alrededor de los 8-12 kilómetros que con fondo y algo de explosividad se pueden cumplir de forma muy satisfactoria. Su preparación en cuanto a los elementos de gimnasia sinergista que intervienen los hacen más motivantes, breves y explosivos.

Cuando has sido competitivo todo sabe a poco.

Ese es otro handicap.

Limitarse es muy duro. Adelgazar para hacer salud para mí no es suficiente. Creo que es una batalla que no se puede ganar. La dieta eterna. Así que con Sebastián hemos negociado un plan nuevo.

Nutrición.

Descartamos los semiayunos porque me generan una hambruna inconsolable.

Fuera ejercicios de fuerza explosiva de momento porque a las personas de densidad muscular elevada y rápida conversión el cortisol nos hipertrofia de un día para otro y se te suben 5 kg al vuelo.

Las 5 comidas diarias y una exquisita selección de nutrientes. con sus frutos, secos, huevos duros, atún y batidos de frutas junto con una correcta hidratación adaptada a las condiciones físicas y a la tipología de cada entrenamiento.

Un plan progresivo. Ya no tenemos prisa. Queremos evitar el efecto rebote y asumir un reto deportivo en el que demos por bueno acabar la participación y ya tocar con ello un buen principio.

Hacer un esfuerzo para controlar la ansiedad, pausar las cosas. ¡Todo se puede conseguir! Incluso se disfruta más.

Tiempo atrás me hubiera planteado hacer un vídeo semanal con los progresos y post intermedios entre semana.

Ahora y dado que tenemos proyectos de programa de tv en Youtube en desarrollo, haremos un informe mensual. Al par de nuestro avance queremos ayudar a personas que como un servidor, hemos tenido una vida deportiva anterior y que nos cuesta adaptarnos. Del mismo modo servir de referencia a compañeros/as que puedan sentir curiosidad por marcarse un reto y activarse por primera vez en el apasionante pero exigente mundo del deporte y el mantenimiento de la salud.

Hemos preparado un formato ameno.

Un desarrollo con un resumen de los escenarios de entrenamiento estrella. En algunas ocasiones me acompañarán mis amigos y compañeros de proyecto Daniel Ródenas y Carlos Pérez.

Un día a la semana ascenderé una montaña o puerto de Mallorca y guardaré fragmentos de las etapas para aportar riqueza visual, referencias de tiempos, y validar el testimonio en el propio resúmen-informe.

Por supuesto, un pesaje y una revisión crítica de aciertos, errores y programa realizado. En los artículos en post desde viviraltiempo.com os agregaré toda la rutina llevada a término ese mes, incluyendo la pauta dietética seguida en el proceso. Sé que hay mil virguerías y que saltarán preparadores con matices de todo tipo. Ya tengo la planificación hecha. Sé que funcionará. Confío en ella. Alguna semana puede producirse un estancamiento. Hay que seguir.

El plan será progresivo-disruptivo…

…lo que quiere decir que entre semana se seguirá una progresión, pero los sábados o domingos que cubra la etapa de montaña, esa será aunque progresiva, un hito psicológico que obrará efectos muy poderosos sobre los entrenamientos de entre semana. No faltará la natación.

Dos días de descanso a la semana el primer mes. En principio serán los miércoles y sábado o domingo. Los días de descanso nunca vendrán seguidos.

No tocaremos la carrera o trote hasta día 1 de julio. Y de forma muy moderada del tipo 1 minuto de trote en cada bloque de 5 minutos de andar rápido.

Entre semana y desde julio que ya se pueda ir al gimnasio, la cinta será nuestra aliada por los intensivos ritmos a que puedes ir, el control de variables y el interesante juego de pendientes. Tocaremos algo de pesas a nivel general.

Todo se reduce a una adaptación acotada de lo que antes funcionaba más rápido, a un ritmo que el precario estado de forma actual y la salud puedan asimilar los esfuerzos de forma equilibrada.

¿Cómo surgió la idea de crear el programa de entrenamiento y salud #SobreMisPasos?

3 factores inician la ignición.

Esta semana Don Jordi Carreño Crispín, un admirado amigo, una de las personas más inteligentes que conozco y socio-cofundador de la firma Barcala&Partners inició un reto de primera fase de 21 días sobre una secuencia de itinerarios de caminar y correr, más una rutina de ejercicios. Me inspiró al punto de plantearme si mi situación era sostenible.

No quiero fallarme a mí mismo, no más. Pero tampoco a Sebastián.

Ayer escuchaba la radio y oí una muy interesante exposición sobre los ictus o isquemias cerebrales de la mano del Dr Domingo Pérez León y tuve claro que no había que esperar.

Diagnóstico del estado de salud actual.

Alrededor de 120 kg. En el vídeo de presentación haremos el pesaje oficial.

Cuando me levanto me duelen todas las articulaciones y aún teniendo en reposo 42-44 ppm por la mañana, la tripa presiona los pulmones y está la sensación de aaaalgo de dificultad respiratoria. Te toca la moral no poder atarte los cordones de las zapatillas sin asfixiarte. (Antes tenía 38 ppm)

Soñar que corro como antaño y despertarme en el estado actual. Unas veces reaccionas bien, otras te hundes.

Insultarme ante el espejo. Cuando has estado tan bien, cuesta aceptar estar así. Unas veces es un estímulo, otras te derrumbas. Cuando veo Toro Salvaje y a Robert de Niro en la escena final me estremezco porque mi otro yo, el de antes, el competitivo, veía esas imágenes y decía categórico:

«Los gordos son gente débil y carente de voluntad«.

Ahora y desde hace quince años soy uno de ellos. Son esos castigos de la Providencia.

Grandes esfuerzos para realizar la tarea más simple.

Me fatigo en los movimientos bruscos. Lentitud generalizada.

Al trabajar con niños tienes que demostrar que estás en forma. Y sí, te salva el fondo de toda la vida, pero en realidad, un maestro de Educación Física, por fuerte que sea físicamente, debe estar en forma.

Sobrecarga lumbar.

Soporto bien las caminatas progresivas de dos a cuatro horas. Es como si me abstraigo del tiempo. Es una ganancia de la bicicleta y la resistencia mental con la que te premia.

Recuperación relativa. La proporción del desfase de peso con el desgaste real no es lineal por todos los factores que intervienen en la continuidad moral que debes asumir para hacer al máximo esfuerzo lo que antes completabas contando chistes.

Un buen síntoma es que me aburre el llano pero no me importa subir montaña horas y horas.

Pero hambre desconsolada tras los entrenamientos y el agua no entra como las bebidas refrescantes.

Tirar mucho de dulce para no decaer ya que una depresión es algo que aun estando así no tiene cabida. Tengo esperanza, solo que me costaba activarme.

Cuando a los retos de salud se suman los personales y laborales, a menudo fuente de frustración,  la ansiedad se dispara.

Sabes lo que quieres, deseas poder hacerlo, pero todo viene lento. Sin embargo el tiempo transcurre con mucha celeridad. Un cocktail explosivo abonado a disparar el apetito. Colapsas y explotas.

Voy a presentar programas en Youtube. El momento que te planteas ponerte ante una cámara no puedes hablar al público de deportes, equilibrio en el póker y las apuestas deportivas y que tu imagen no predique con el ejemplo.

Así que por Salud, por el hecho de saber que aun me quedan carreras por hacer, fundamentalmente y por una cuestión de coherencia, tengo el gusto de presentaros nuestro nuevo programa:

#SobreMisPasos, en busca de la Felicidad perdida.

Muchos dirán que la felicidad y el estado de la salud no tienen nada que ver. Lo pongo en duda.

No es lo mismo vestir de negro para disimular tripona, que porque te guste ese color, que me encanta.

Cuando estás en forma y no hablo de vigorexia ni de la condición física de un profesional, ocurren varias cosas:

-Tu organismo funciona como un reloj.

-Estás en equilibrio. Descansas, respiras y te recuperas mejor.

-Te planteas objetivos y los cumples porque tener un foco a la vista mejora los procesos intermedios.

-Estás de buen humor, luego tu predisposición hacia los demás es mejor.

-Mayor autoconcepto y autoestima. Puedes ayudar a otros a gustarse, porque te gustas a tí,.

-Al tener una mejor respuesta, coordinación y reflejos, asi como una mayor capacidad vital y el cuerpo no te juega a la contra, eres más rápido y resolutivo en la realización de tus tareas.

.-No te sientes atenazado por la culpabilidad. Todo se puede corregir rápido No es lo mismo 3kg sobre 80 que sobre 130.

-No te sientes amenazado/a por los riesgos que comporta estar muy fuera de rango de salud.

-Mayores reservas y proyecciones de energía.

-Mayor seguridad en uno mismo/a. A menudo logras lo que te propones.

-Te concentras más y mejor en la tarea. No tienes interferencias. El frigorífico no te llama.

En positivo. Ni en el peor de los momentos asalto la nevera por las noches.

-Incremento del aprovechamiento del tiempo. Necesitas menos descanso, rindes más, te cansas menos, recuperas antes.

Optimismo> pesimismo.

Equilibrio>ansiedad.

-Mayor autocontrol> respuesta emocional.

En ese estado de gracia, que no exige ser un profesional y es sostenible, la felicidad, que nadie lo dude, está más al alcance de la mano.

Si has disfrutado una parte de tu vida esas prestaciones una parte importante de tu vida conoces el camino de retorno. Aunque sea duro. Muchos no lo superan y se quedan por el camino. Y esa no es una perspectiva que anime. Así que ya sabes que aunque cueste, hay que recuperarlo porque todo cansa y personalmente un servidor ya se ha cansado de lamentarse. ¡Es hora de laborar!

Si no lo has sentido nunca, te invito a probarlo.

Se llama estar en  forma, saludable, tener equilibrio y control, tener seguridad, ser optimista. Es la felicidad y vale la pena luchar por ella. No soy un gurú. Ya hay demasiados. Sólo tengo que tras mil pruebas de sistemas revolucionarios y de rechazar de plano otros, tiene claro que la felicidad tiene una parte de fundamento en volver Sobre Mis Pasos. Todo es más sencillo. Priorizar.

Según Sebastián:

La recuperación de la confianza que confiere al sujeto el hecho de que tu energía pueda abarcar un campo mucho más amplio con eficacia depende de algo tan simple como de estar en buena forma, recuperar la salud, de reencontrarse a una/o mismo/a sin necesidad por ello de entrar en extremos como la vigorexia o el narcisismo.

Nuestro programa de presentación de #SobreMisPasos en Youtube.

Un formato mensual variado, sencillo y directo, que no lleva implícita ningúna compra por su mero seguimiento, ni finalidad comercial al tratarse de la fase común. Puede hacerse alguna recomendación de marca a partir de la experiencia, pero como mucho será en tema de zapatillas. Se hablará más de la indoneidad de esos materiales y sus características que de marca.

Visita la primera edición: #SobreMisPasos1 en Youtube.

¡Conoce a Sebastián Cababellas Personal Trainer y rompe límites!

Me conformo con que participes, me acompañes y que de la mano, todos consigamos nuestros objetivos.

Cada programa incluirá una revisión de todo lo trabajado el mes anterior.

Sugiero a las personas que sigan activamente nuestro programa que soliciten cita con su médico para evaluar el estado de su organismo antes de ir a la acción. Es muy importante conocer rangos y límites.

Esta secuencia entra de lleno en nuestra sección dinámica: Planifyland, el área que la ciencia, la consciencia y la buena voluntad hacen posible que las cosas salgan bien.

Si bien en uno de los puntos apuntaba la memoria del dolor, os aseguro que gana por goleada la memoria de las buenas sensaciones que merece la pena recuperar.

Esta no es una llamada a que salgan entrenadores de debajo de las piedras a decirme lo que tengo que hacer. Tengo dos y son muy buenos. Sencillamente, no les hice caso.

Tony &Co.

VivirAlTiempoTM.

 

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