Entrevista a David Salcedo representa el placer de compartir lo mejor de un amigo y de un profesional con esta amable audiencia.

La presente entrevista a David Salcedo representa el placer de compartir lo mejor de un amigo y de un profesional con esta amable audiencia.

Lo que más me motivó de plantear una entrevista a David Salcedo con motivo de poner luz sobre ciertas cuestiones susceptibles de generar controversia era la certeza de que se esforzaría y ofrecería una visión particular y abierta sobre estos fenómenos sociales que son: educación, escuela, futsal, fútbol y COVID19.

Conocí a David en la Escuela Universitaria Alberta Giménez.

Me llamó la atención su manera genuina de alternar seriedad y un curioso grado de elocuencia aplastante. Y especialmente, el talento natural para arrancar una sonrisa a cualquier situación y siempre con respeto. Una cualidad que me llevó a apostar por esta cita con un explícito interés. Muy similar en el modo de observar la educación y el deporte a nuestro entrevistado  en la primera fase de V.A.T Pep Àngel Bosch, tal ha sido la gran impresión que me he llevado de su entrega que en no mucho tiempo realizaremos un coloquio en el canal de Youtube de Vivir Al Tiempo sobre deportes en compañía de otros invitados. Os avisaré en su momento.

Claridad expresiva, sinceridad, posición y agilidad mental son atributos que definen a David.

Con todas/os ustedes, tengo el gusto de brindarles la exquisita entrevista a David Salcedo. Un amigo y a un grande en lo suyo.

-¿Qué nació con anterioridad: el liderazgo para coordinar a un equipo o la visión de ser docente?

Fueron muy a la par pero realmente lo que surgió primero fue la de ser educador. Poder interactuar con los niños y contribuir con el resto de su entorno a extraer lo mejor de cada niño.

También soy un apasionado del deporte en general.

Si hubiese tenido mejores notas y en mi casa mayores recursos económicos hubiese estudiado INEF. En los años 90 para cursar esa carrera tenías que ir a estudiar a la Península. Eso suponía por un lado un esfuerzo económico para la familia y por otro, estar dispuesto con dieciocho años a salir de tu zona de confort aquí en la Isla.

-¿Cuándo surgió el fútbol en tu vida?

La pasión por el fútbol fue tardía. Realmente hasta que no tuve unos quince años no fui un apasionado. A partir de 1º de FP empecé a conocer y practicar distintos deportes (futsal, fútbol, baloncesto y voley).

-¿En qué momento te plantea la vida entrenar a un equipo?

Cuando estudiaba primero de la carrera de Magisterio Especialista en Educación Física, el Club Montesión Atlético, en cuyo colegio me educaron y formaron, me ofreció entrenar un equipo de prebenjamines y no me lo pensé. No me consideraba preparado pero creo que con ilusión conseguí camuflar mis carencias en todos los aspectos.

Entrenar en categorías base te permite trabajar conjuntamente la formación y la educación de los niños. Para mí estos dos aspectos son indisociables en estas etapas.

-Para el profano el futsal es como el fútbol pero en un campo más pequeño. ¿Es así de simple? Intuyo que no pero nos gustaría que lo detallaras tú personalmente.

Para explicar esta cuestión me gusta distinguir entre el “futbito” (que para mí es jugar a fútbol en una pista de 40 metros X 20 metros) y el futsal o el fútbol-sala.

El futbol-sala es una disciplina muy rica a todos los niveles (técnico, táctico y físico). 

Los factores que influyen en el movimiento son tres: percepción, decisión y ejecución. Sin pretender compararlo con otros deportes creo que es muy rico y exigente sobre todo en la toma de decisiones. 

En cuanto a la técnica específica propia del fútbol-sala no es que difiera en exceso respecto al fútbol-11. Gestos técnicos como el chutar a portería de puntura o controlar el balón con la planta del pie han sido muy característicos de esta disciplina.

-¿Qué club o equipo entrenas actualmente?

Este año por motivos personales y económicos he preferido no entrenar. Curiosamente al finalizar el verano me ofrecieron estar como segundo entrenador del Collerense femenino que juega en Segunda División. La verdad es que me hubiera encantado incorporarme para hacer algo distinto y para tratar de incorporar aspectos del fútbol-sala al fútbol-11. 

-¿Es cierto que no hay una transferencia directa que garantice que un buen jugador de fútbol pueda serlo igualmente de futsal?

Personalmente veo más transferencia del futsal al fútbol que viceversa. De todas formas no soy una persona de dicotomías. Considero que ambas disciplinas son compatibles y que una se puede enriquecer de la otra.

Los últimos diez años hay clubes que están trabajando paralelamente ambas disciplinas y la idea me parece magnífica. 

Respecto al fútbol, abogo por un cambio a nivel estructural. Creo que los niños entre los cinco y los doce años (prebenjamines hasta alevines) deberían jugar a futbol-sala. En infantiles (de los trece a los quince años) jugar a futbol-7 y a partir de cadetes (con quince años) ya podrían dar el salto al fútbol-11. ¿Motivo? En futsal el número de intervenciones de un niño es superior a las que se producen en fútbol. Por ejemplo, un portero que juega un partido de futbol-sala puede realizar un promedio de cuarenta intervenciones entre paradas, saques y rechaces. En cambio veo prácticamente imposible que eso ocurra en fútbol.

-¿Qué duración tiene un partido de futsal  y cuantos jugadores forman un equipo?

Desde prebenjamines hasta alevines la duración de un partido es de dos partes de veinticinco minutos a reloj corrido (para que nos entendamos como en el fútbol, sin parar el cronómetro cuando el balón no está en juego). En el resto de categorías son dos partes de treinta minutos a reloj corrido.

En divisiones nacionales la duración de los partidos de futsal es de cuarenta minutos (dos partes de veinte) a reloj parado.

-¿Es el futsal una versión específica para chicos que no han tenido una oportunidad en el fútbol?

Actualmente no. Cada vez hay más clubes que ofrecen la oportunidad de jugar y disfrutar del fútbol-sala. Aquí, en Mallorca, nuestro deporte ha crecido mucho. La verdad es que tener un equipo en la isla como referente para todos como es el Palma Futsal ha sido muy importante para que el fútbol-sala haya tenido mejor y mayor promoción.

En ocasiones podemos ver que termina siendo el “segundo plato”, ya sea por haber perdido la motivación de jugar a fútbol o por cuestiones sociales (estar en el deporte y el equipo de los amigos o compañeros de colegio o barriada).

-¿Cómo organizabas una rutina cuando nos encontrábamos en la antigua normalidad?

En base normalmente he entrenado a equipos que solo realizábamos dos sesiones preparatorias y el partido del fin de semana. Con dos sesiones de una hora y media los formadores hacemos malabarismos para trabajar todos los aspectos del juego (condición física, técnica, táctica,…).

Para mí la clave para poder trabajar es la disciplina.

Es un factor transversal tanto a nivel individual como colectivo. Priorizo la parte técnica en los equipos que entreno. Con una buena base técnica se consigue que un jugador sepa adaptarse a cualquier tipo de sistema de juego. Insisto mucho en mejorar la condición motriz de los niños (coordinación, equilibrio y agilidad) para tratar de dotar al niño del mayor número de recursos técnicos y que a su vez sean efectivos.

Las sesiones las empiezo con algún juego o ejercicio que sirva para estimular el metabolismo y el aparato locomotor.

Después planteo un trabajo de condición motriz para mejorar la técnica y la coordinación de los jugadores. Suelen ser ejercicios más analíticos (concretos y específicos) con la ayuda de materiales como balones, escaleras de coordinación, conos, combas, vallas,…

Posteriormente propongo una actividad (llamada de síntesis) para que los niños vean la transferencia que hay entre el ejercicio anterior y su aplicación en el juego colectivo.

Para finalizar trato de realizar un partido entre los componentes del equipo para que los niños demuestren y expresen todo lo que van aprendiendo en el día a día.

-¿Qué ha cambiado en la metodología de entrenamiento y en las competiciones ahora que el COVID-19 ha supuesto la imposición de múltiples restricciones?

Como he comentado anteriormente este año no estoy entrenando. Seguro que para mí hubiese sido todo un reto entrenar en las actuales condiciones. Entre otras los entrenadores hemos de llevar mascarilla, no se pueden realizar según que ejercicios que no respeten las distancias de seguridad,… lo cual limita y condiciona mucho el trabajo.

Para mí este año en base sería una temporada de transición para poder desarrollar, consolidar y automatizar aún más los aspectos técnicos (control, pase, finalizaciones, conducción, posición defensiva,…).

-¿Qué personas integran el staff del equipo al que estás entrenando?

En base y en mi disciplina, fútbol-sala, no es sencillo encontrar la figura de un segundo entrenador o ayudante. Por ejemplo, en Montesión intentamos que los jugadores en edad juvenil o senior y que deseen ayudar lo puedan hacer. Aun así es complicado ya que los estudios son lo primero y no todos pueden compaginar sus estudios, los entrenos como jugador y además añadir el compromiso de ayudar como auxiliar en otro equipo.

Después intentamos que algún padre altruistamente haga la función de delegado en los partidos.

La verdad es que la colaboración de un delegado permite que los entrenadores a la hora de afrontar un partido nos podamos centrar en nuestro equipo. El delegado se encargaría  de atender al árbitro, el equipo rival o incluso este año muchos de ellos son los encargados de tomar la temperatura a niños y a todas aquellas personas que acceden al recinto de juego (pabellón) como espectadores.

-¿Se celebran más o menos partidos?

Si nos referimos a categorías base y regionales por desgracia solo han podido disputar algunos encuentros los niños de infantiles (a partir de los doce años) hacia arriba. Desde prebenjamines (seis años) hasta alevines (once años de edad) no han jugado ninguno aún. Ojalá pronto podamos volver a ver competiciones en todos los niveles y categorías.

Esta claro que en la coyuntura actual lo primero es la salud pero sin competiciones la formación queda un poco coja. 

-¿Ha afectado en la moral de tu plantilla la situación actual? O por el contrario ya se va asumiendo lo que está sucediendo y has podido amoldar un sistema de reproducción  de intensidad para que el nivel se mantenga.

La competición es la mejor herramienta para tener a los equipos motivados. Que este año se haya visto tan reducido el número de partidos es un hándicap tanto para los niños como para los formadores. Aun así los niños bajo mi punto de vista son responsables y conscientes de la situación. Estoy muy sorprendido por ser el ejemplo que nos están dando a la hora de adaptarse a esta realidad.

-¿Hay alguna relación entre la labor académica de los chicos y su participación en el equipo?¿O son dos realidades que se mantienen de forma independiente?

Personalmente en base como formador-educador no lo tengo en cuenta. Valoro sobre todo qué hacen (ejercicio propuesto) y cómo lo hacen (respeto, atención, motivación, espíritu de superación, compañerismo,…) en cada entreno o partido. Quiero que estén atentos, que se respete a todos los que formamos el equipo (entrenador, compañeros y delegados).

Sí que me ha ocurrido alguna vez que algún padre haya decidido que su hijo deje el deporte como castigo para solventar los problemas académicos de sus hijos o como castigo. Para mí no es la solución aunque lo respeto. 

-¿Eres partidario de que los jugadores sean conscientes de que algún ojeador los tenga en su agenda, o prefieres mientras son muy jóvenes disfruten de la actividad y lo demás ya vendrá.

Desde muy tempranas edades los niños son observados por ojeadores de otros equipos (tanto de fútbol como de futsal). Los jugadores han de tener ilusión por querer ser “futbolistas profesionales”… son niños!! No somos nadie para quitarles esa ilusión.

Si destacan muy pronto reciben ofertas para mejorar deportivamente.

No siempre es la mejor decisión para un jugador que dé el salto a un equipo de mayor reconocimiento. Por ejemplo, en fútbol si un deportista destaca es sencillo que le lleguen ofertas de equipos de renombre a nivel insular (Real Mallorca, Atlético Baleares, La Salle,…) o nacional (Villarreal, Real Madrid, FC Barcelona,…) y es ahí donde sobre todo los padres han de ser conscientes de qué es lo más adecuado para cada niño en cada etapa de su educación y formación.

Los deportes en general no son matemáticas y me refiero a que no por estar en un club de mayor renombre quiere decir que sea lo mejor para un niño.

Los padres han de valorar si su hijo está motivado donde está, evaluar si puede seguir su progresión donde está,… Hay una serie de preguntas que conviene que los padres se planteen al menos cada dos años. En todo este proceso abogo por dialogar con sus hijos y escucharles… pero la decisión última la han de tomar los padres.

-¿Hay una distancia por parte de las familias respecto a tus patrones de entrenamiento, algo así como ámbitos separados, o  contemplas la posibilidad crítica de compartir puntos de vista con padres/madres que conozcan el futsal y puedan aportar valor añadido?

Para que un equipo funcione es fundamental que haya una comunión entre: jugadores, entrenador, familias y club. Es como una mesa de cuatro patas, si una cojea el resto se resiente en mayor o menor medida.

En el día a día el diálogo y la coordinación entre las familias y el formador es fundamental para la progresión del niño.

Hay que ser asertivos y empáticos entre las partes. Está claro que el primer responsable cuando hablamos de deporte es el entrenador. Eso no quita que desde el respeto mutuo un feed-back entre los padres y el educador es beneficioso e incluso preciso para todos.

Cuando hablamos de deportes colectivos, es primordial que los padres entiendan que los formadores velamos por el progreso del grupo por encima de todo.

-¿Es el tema de los egos tan peliagudo entre los jugadores de futsal, así como lo es generalmente en el fútbol? Los astros que movilizan a las masas y el marketing que fomenta que se les idolatre hacen mucho daño en el siempre controvertido tema de las expectativas.

Los egos son necesarios y no tiene porque verse como algo negativo. Lo que ocurre es que es ahí donde los adultos tenemos que educar a los niños y no tolerar conductas que no son beneficiosas ni para el grupo ni para el jugador.

Es muy importante no precipitarse con las expectativas a largo plazo.

El éxito ha ser una consecuencia no un objetivo. Estamos trabajando con niños y hay que respetar aspectos como la maduración y la motivación de los niños según la etapa en que se encuentren.

He visto muchas veces a niños que miran a la grada a la espera de cual es la reacción de su padre cuando ha cometido un error y no debe de ser así. El error y la frustración han de formar parte de la formación y por lo tanto de la educación de los jugadores.

-¿Hay que ganar o la finalidad es crecer realizando una actividad agradable?

A todos nos gusta ganar pero a mí me produce mayor alegría estar orgulloso con el desarrollo de los partidos (o de los entrenos) que con el resultado que dicte el marcador. 

En la competición hay variables como el adversario y el árbitro que no están bajo nuestro control. 

Debemos promover entre nuestros jugadores que aprendan a mirar hacia dentro, hacia aquello que podemos controlar, lo que está en nuestras manos,… Para mejorar o cambiar algo debe ser desde la autocrítica a nivel individual y colectivo.

Es preciso educar a los niños para que valoren el esfuerzo y no solo el resultado. He perdido muchos encuentros pero si el desarrollo de nuestro juego ha sido el correcto como educador tengo el deber y la satisfacción de animarles a mejorar y felicitarles por el esfuerzo mostrado. En base para mí no hay mayor satisfacción que el terminar un partido y valorar que integrantes del equipo lo han dado todo. 

-¿Qué le ocurre al fútbol actualmente?

El fútbol es un producto muy potente a nivel social y económico. 

Los medios de comunicación no ayudan en muchos casos y cada vez la prensa es más amarilla. Si lo son es porque hay una demanda por parte del público pero no me siento identificado con todo el circo que se mueve alrededor.

Digamos que es un reflejo de la sociedad actual.

Parece que todo lo que sea polémica, dividir, crear bulos, especulaciones,… interesa y si se oferta es porque eso vende.

-¿Qué te parece el VAR? A mí personalmente me parece una forma de agrandar la magnitud del error porque aun viendo la jugada reproducida varias veces en las grabaciones multi-angulares se continúan equivocando.

Soy un defensor del VAR. Lo que está claro es que no deja de ser un proyecto y como tal hay que darle tiempo. Estamos acostumbrados a que casi todo sea lo más rápido posible o incluso inmediato. Todo requiere de un proceso. Creo que ésta es la tercera temporada que está instaurado y para mí no es suficiente…. Démosle tiempo.

Esta herramienta tiene margen de mejora y creo que se debe invertir más en medios técnicos que permitan analizar de la forma más objetiva posible una acción.

Soy partidario por ejemplo, de colocar más cámaras.

Los árbitros encargados del VAR son los mismos que pitan los partidos a pié de campo y considero que deberían tener una formación específica.

Siempre abogaré porque se fomente que ex jugadores de fútbol puedan arbitrar o formar parte de los jueces de VAR.

Un jugador profesional o semiprofesional se retira a los treinta y cinco años de edad. Aún le quedarían unos quince años para desarrollar la labor arbitral.

-¿Qué cambiarías del futsal?

Desde esta temporada se ha incorporado una adaptación para los niños más pequeños (de seis a diez años) que consiste bajar el larguero colocando un adaptador. De esta manera la portería se ajusta mucho mejor a las cualidades de los niños en estas edades. Este mismo recurso ya se viene utilizando en balonmano.

Mis propuestas serían:

  1. Limitaría la acción del portero-jugador.
  2. En base no lo permitiría hasta que sean cadetes (a partir de los catorce años). En categorías senior lo limitaría a los últimos cinco minutos del partido. Bajo mi punto de vista el recurso de portero-jugador quita dinamismo a nuestro deporte y creo que este aspecto es uno de los que más me atrae del futsal.
  3. En categorías base en vez de jugar dos partes de 25 minutos abogo porque se jueguen cuatro cuartos de doce minutos. De este modo legislaría que ningún jugador pueda jugar todos los cuartos y que ningún niño se quede sin jugar al menos un cuarto.
  4. También flexibilizaría las medidas de la pista en función de la edad de los niños. Desde pre-benjamines hasta alevines (de los seis a los doce años) jugar en una pista de 30 metros x 15 metros. Posteriormente ya podrían disputar esta disciplina en pistas de 40 metros x 20 metros.
  5. Finalmente y hablando de pre-benjamines, me gustaría que para el saque de puerta (el cual debe realizar el portero con la mano) el equipo contrario deba situarse a al menos nueve metros de la línea de fondo. Muchos niños de seis o siete años tienen mucha dificultad para realizar saques en largo porque el balón les resulta grande o pesado.

-¿Qué cosas cambiarías del fútbol? Siempre he pensado que sería una idea incorporar el campo atrás, igual que en el baloncesto.

Ni en fútbol ni en futsal incorporaría la regla del campo atrás. Para mí que entiendo que el futsal es un deporte de elaboración, en muchas ocasiones un pase hacia atrás te permite liberar de una buena presión del contrario para después poder iniciar otro ataque con mayores espacios.

  1. En fútbol instauraría el jugar a reloj parado. Por ejemplo que cada parte durase treinta y cinco minutos y parar el tiempo cada vez que el balón no esté en juego. Es impresionante la cantidad de tiempo que se pierde durante un partido y más si el resultado es ajustado. Parece que todo vale para perder tiempo más allá de que haya un tiempo de prolongación.
  2. Entiendo que los cambios se deberían realizar sin necesidad de parar el juego. Sobre todo cuando hay más de un árbitro. Tampoco entiendo porque si un jugador es substituido no puede volver a entrar en juego. No limitaría el número de cambios. Así lo hacemos en fútbol-sala.
  3. Mi última propuesta sería la de limitar el número de faltas que se pueden hacer por cada parte. Por ejemplo, a partir de la séptima falta en cada parte, que se permita elegir entre lanzar un córner o ejecutar la pena sin barrera desde donde se ha producido la misma. Esto en fútbol-sala ya lo hacemos y a partir de la sexta falta se tiene la opción de tirar un doble penalti (un libre directo sin barrera desde diez metros) o donde se produjo la penalización (también un libre directo sin barrera).

-¿Tu frase preferida cuya lectura aplicas a tu labor?

Si me permites aportaré dos.

La primera sería que “Educo el movimiento y a través del movimiento”.

Para mí la parte educativa es la más importante cuando se está trabajando con niños. Todo ha de tener una finalidad educativa sino no tiene sentido.

La segunda es: “educo niños y entreno equipos”.

-¿Una experiencia inigualable en el ámbito del futsal? Algo que siempre recordarás.

Tengo un gran recuerdo de un Campeonato de Baleares que uno de mis equipos jugó. Eran juveniles de segundo año y después de cuatro años con ellos esa competición era la última que íbamos a disputar como grupo.

En semifinales nos eliminó un equipo de Ibiza con lo que el día siguiente, que era domingo, no teníamos que jugar.

Para levantar los ánimos decidimos salir de marcha por la zona y la verdad es que todos guardamos un especial recuerdo de esa noche. Nos emocionamos, nos reímos,… como nunca. Me llegó al corazón cuando todo el grupo me dio las gracias por mi trabajo y me expresó que para ellos había sido un orgullo que hubiera sido su entrenador…. Eso está por encima de cualquier título o trofeo.

-¿Un mal momento que aporta una lección valiosa?

Una función que fue me resultó difícil de desarrollar fue la de coordinador.

Por mi manera de ser supuso todo un reto tratar de gestionar el grupo de entrenadores.

Sólo ejercí esa función dos años pero me sirvió para progresar en aspectos como flexibilidad, transigencia, empatía, asertividad,… 

-¿Un jugador de futsal de élite y un equipo que consideres ejemplares?

Un jugador que para mí es un referente es Miguelín.

Actualmente juega en El Pozo de Murcia y a nivel de Club y de Selección lo ha conseguido casi todo. Es mallorquín y que haya llegado a la élite ha sido fruto de su actitud. Aptitudes ya las tenía pero es todo un ejemplo de como con disciplina, constancia, estar bien asesorado y el espíritu de superación se puede desarrollar un deportista profesional.

Como club a nivel formativo me gusta el trabajo que se está desarrollando en equipos como El Pozo Murcia o como aquí el Palma Futsal.

Lo que ocurre es que sus equipos seniors están en la élite y no es sencillo que los jugadores formados en la base puedan terminar consolidándose en el primer equipo.

-¿Es para ti el futsal otra escuela?

Para mí sí. Es una disciplina deportiva que tiene sus peculiaridades y una identidad propia. Hemos comentado que puede tener una transferencia con el fútbol. En ocasiones se le ha tratado como el “patito feo” del fútbol pero para nada es así.

Recuerdo que un día estuve hablando con un profesional del balompié para conocer su opinión del fútbol-sala y lo trataba con desprecio.

Por otro lado hay gente como en su día Camacho, entrenando la Selección Española, que valoró nuestra disciplina y recurrió a Javier Lozano (en ese momento entrenador de alto nivel de futsal) para que analizase las jugadas de estrategia del rival (faltas, córners o saques de banda) y hacer propuestas para el propio equipo.

-¿Algún proyecto a  la vista?

A corto plazo no. A medio/largo me gustaría poder ayudar desde un segundo plano en un equipo de fútbol once. Tengo la inquietud de ver si con mis aportaciones desde el fútbol-sala puedo enriquecer el juego de un equipo de fútbol.

Otra experiencia que me gustaría vivir es la de entrenar conjuntamente un equipo de futsal con otro entrenador con el que considere que tiene una visión diferente del fútbol-sala. Tratar de enriquecernos y llegar a consensos.

-¿Qué opinión te merece la competición propiamente dicha?

La competición es indisociable en cualquier disciplina deportiva. Es una herramienta más para progresar y el elemento muy potente de cara a la motivación.

Me chirría que en base se permitan ciertas conductas a los niños como por ejemplo: simular faltas, protestar, perder tiempo,… Eso es culpa de los adultos (tanto de los entrenadores como de los árbitros). 

Lo que no me gusta de la competición, sobre todo en base, es que por el hecho de ganar se sea injusto con los méritos desarrollados por un jugador en los entrenos. Como he comentado anteriormente yo trato de premiar la actitud de los niños en el día a día. Han pasado por mis manos jugadores que por cualidades podrían haber jugado más pero sea por motivos disciplinarios o por falta de actitud no han jugado lo que su potencial se merece. 

Otro aspecto que considero que perjudica es la especialización a nivel posicional desde muy pequeños. Los niños han de conocer las diferentes posiciones de juego.

Bajo mi punto de vista en este aspecto el futsal es más rico que el fútbol. Hay cuatro posiciones: portero, cierre, ala y pívot. Al ser un juego muy dinámico favorece la polivalencia, siempre que el entrenador la fomente entre su equipo. Está claro que los jugadores tienen unas características que le definen más eficaz en una posición u otra pero debemos velar porque en base los jugadores experimenten el mayor número de posiciones.

– ¿Cuál es el nivel de arbitraje en este deporte?

La figura del árbitro es fundamental para el desarrollo de la competición. Es una labor muy difícil ya que requiere estar muy concentrado, conocer el juego y una buena ubicación. Aún y así los árbitros son personas y se pueden equivocar.

Lo que sí que en ocasiones les demandaría a este colectivo es que se implique un poco más en la educación de los niños.

Hay árbitros que vienen a pitar como pasar un trámite y a cobrar por su labor. Para mí en edades formativas el árbitro es un educador más.

He tenido muchas conversaciones con los árbitros al respecto del uso de tarjetas para amonestar a los jugadores que infringen el reglamento.

En general hasta que un niño no cumple los diez años no suele ser amonestado con tarjeta porqué los árbitros consideran que es un castigo excesivo. Desde muy pequeños he visto acciones violentas en base (protestas, faltas de respeto, entradas violentas,…) y eso debe tener una consecuencia mayor que la mera señalización de la propia falta. 

Creo que una tarjeta a tiempo puede ser muy pedagógica para un niño y ejemplarizante para el resto de compañeros (tanto del propio equipo como para el adversario).

Tengo muy presente y considero muy ilustrativo tanto para lo bueno y como para lo malo un cuento de Jorge Bucay que se llama “El elefante encadenado” y que invito a todo el mundo a que lo lea y reflexione sobre su moraleja. Creo que educadores de todos los ámbitos (maestros, profesores, monitores, formadores, árbitros,…) deberíamos darle una lectura.

-Como docente y amante de los deportes, ¿Qué los dirías a estas personas que lo están pasando tan mal con motivo de la pandemia?

Me imagino que debido a la falta de previsión y a la autonomía de cada centro durante el confinamiento detecté cierta obsesión en avanzar materias. Todo ello con el correspondiente estrés que supuso a niños, maestros y padres.

Parece que si no se avanza no se progresa y para mí es un error.

Considero que el aprendizaje no sigue una línea diagonal recta y hacia arriba. Para mí es como si fuesen escalones y que dar mucha más importancia a la consolidación de los aprendizajes y a la vez reforzar aquellos más pedagógicos durante todo el curso escolar.

Creo que estamos más que nunca en una coyuntura que requiere una introspección.

Los cambios sociales parten de la responsabilidad e iniciativa individual. Es normal que la humanidad esté preocupada, ansiosa, desgastada,… Esto no es solo una crisis sanitaria.

Mi consejo sería que cada uno trate de responderse algunas preguntas como por ejemplo:

¿Es bueno que esté constantemente informado?,

¿Cómo me afectan los diferentes estímulos a los que estoy expuesto?, dentro de esta “nueva normalidad” ¿Qué puedo hacer para sentirme mejor conmigo mismo?,… 

Personalmente me ayudan bastante las “válvulas de escape” (hacer deporte, bailar, gritar,…).

Creo que son formas muy útiles para desahogarnos y quitarnos el corsé que muchas veces nos autoimponemos. Por otro lado me resultan eficaces las diferentes técnicas de relajación (respiración, mindfulness,…).

Habrá quien lea estos consejos y considere que no le sirven para nada y soy empático al respecto.

Sé que muchos colectivos están sufriendo y desgastándose después de un año que se nos está haciendo eterno. Es difícil en tiempos de guerra tomar gestionar y tomar decisiones que sean adecuadas. Estamos ante un ejercicio de resistencia a nivel emocional.

Valoración de la entrevista.

¡Enorme dedicación, David!

Sabía que harías un excelente trabajo y te estoy muy agradecido.

Es bueno que la audiencia conozca a través de esta web y las mejores redes sociales que este encuentro se planteó con tiempo para que esta entrevista a David Salcedo pudiera ofrecer un espectro profundo de su dedicación. Tanto como amigo, como en el rol de entrevistador, me siento muy gratificado y orgulloso del esmero invertido en transmitirles con esa claridad el concepto que tiene asumido respecto de la vocación y el compromiso que demuestra en esas disciplinas que le apasionan: la docencia y el Futbol sala y el fútbol.

 

Vídeo-anuncio de la entrevista estrenado día 27/02/2021.

 

Si quieres conocer a nuestros protagonistas del ciclo de entrevistas #deporteartecienciavsCOVID19 pincha aquí.

 

Por Tony Socias

Escritor, blogger, docente, fundador del magazine viviraltiempo.com, espacio dedicado a la reflexión sobre actualidad que incluye Planifyland, espacio dedicado a la organización y metodología para la eficiencia. Promotor de Poker&Ciencia (Pokershooters) y asesor Tipster en apuestas deportivas.

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