Universidad 2.0

Homeschooling (II) Técnicas de estudio para la familia. El resumen.

Nos ha venido dado así. Tenemos la magnífica oportunidad de cooperar a un nivel más alto.

Un saludo desde el confinamiento a todas las madres, padres, abuelas y abuelos que asisten a sus hijos/as y/o  nietos/as en la relación de las tareas que los docentes les enviamos por vía telemática. Me resulta fácil verles: Toda la familia superorganizada a fin de funcionar diariamente. Tienen mérito y les felicito por ello. Porque dentro del caos social que vivimos y la presión de un virus asediando, al final, la sencillez, la buena voluntad, la coherencia y el sentido común son los recursos que nos salvarán.

Imagino que muchos/as de ustedes aprovechan que los chicos se han acostado para navegar y ponerse al día de las novedades. Así que contra lo que tengo por costumbre, publicaré sin mirar el reloj  ¡Las circunstancias así lo brindan! Son nuestro relevo en casa. Sé que no es fácil.

Hoy trabajaremos la técnica del resúmen. Y lo haremos desde una concepción más actual.

1-La primera clave es que la realización de un resumen efectivo depende estrictamente de la comprensión. Tiempo atrás y no hace tanto, un resúmen era complicado porque buscábamos con una fijación febril el modo de  reducir un párrafo a la mitad. Era como un puzzle. Al final no sé si lo recuerdan pero acabábamos escribiendo lo mismo, pero con letra más pequeña de manera que cumplíamos el requisito de reducción, pero habíamos escrito lo mismo o peor. Digo peor, porque al haber forzado la estructura de las frases para hacer que cupiera, al releer habíamos liado un galimatías descomunal. Al final, acababas por volver a empezar y un solo epígrafe te llevaba toda la tarde. Hoy en día se mantiene esa proporción de extensión del 50% sobre el texto original,pero el punto de partida es distinto.

Hay una diferencia esencial. No nos preocupa el volumen, sino asumir el núcleo de lo que se nos transmite.

Por decirlo de un modo que nos resulte más familiar, cada párrafo tiene una semilla de la que brotan las ideas que lo componen. Dar con la idea central es comprender el conjunto y eso nos confiere una ventaja total ¿Y por qué? Porque precisamente es esa comprensión del fundamento el argumento que nos permite desplegar toda la relación de datos y hechos de manera ordenada, espontánea y flexible. Atrás queda el estrés que producía el estéril trabajo de memorizar sin comprender. A la inversa, se memoriza mejor lo que se comprende porque los elementos del argumento están interconectados.

Buscamos que el estudiante asuma la lógica interna del contenido.

Hay que establecer una relación significativa de los datos y la mejor forma de comprobarlo es que si usted ve que el niño/a sólo lee con la creencia exclusiva de tener que memorizar, aparte de angusiarse y sudores fríos, verá que cuando le pregunte que le exponga una idea de lo que ha leído, le mirará y no articulará palabra. Libérele de la presión de memorizar. Que realice tres lecturas pausadas. Incluso que no perciba su presencia permanente.

Seguiremos una metodología de tres pasos:

1- La primera fracción del éxito consiste en extraer una palabra clave. Cada párrafo alberga una palabra que abre el discurso.

2-En segundo lugar, vamos a tratar de acompañar esa palabra de arranque con un contexto concreto. Un acompañamiento de los datos importantes, apartando la prosa. El objetivo prioritario es construir una frase. Vamos a pulir ese diamante.

3-Desde la perspectiva de la comprensión, hemos dejado de depender de la memorización. Nos hallamos en el terreno de la lógica y el razonamiento. Si una idea se comprende la podremos expresar espontáneamente. Ya no dependemos de palabras específicas de arranque.  Imposible quedarse en blanco como nos ocurría a nosotros de niños cuando empezábamos el examen con la saturación de memorizar hasta la extenuación. La neurociencia no había avanzado tanto. Hoy en día lo tenemos todo para extraer el máximo rendimiento.

Al comprender nos hemos liberado.

Dominamos el concepto. Podemos exponerlo de cualquier manera, porque se verá que la idea se ha comprendido. Y lo habrá conseguido. El/la estudiante se sentirá más confiado y seguro de sí mismo/a. Es el momento propicio para realizar una transferencia de lo logrado y amplar miras.

Aplique este procedimiento de forma sistemática con el resto de párrafos que componen la Unidad Didáctica. Acabará por construir la lógica de toda la Unidad Didáctica. Al principio es laborioso.. Tenemos que crear un hábito.

No se preocupen si está dos tardes enteras con el primer párrafo del tema.

Cuando asuma la dinámica y constate que se trata meramente de un tema de comprensión, volará y disfrutará de exponer porque lo dominará. No hay estrés. Lo ha interiorizado. Por tanto, no se olvida lo que se sabe y sí aquello que se memoriza sin un fondo sin conocer el fondo de sus relaciones intrínsecas. Es el momento de hacer el resumen. Ya no tendrá que pensar como encoger el texto ni tirar de trucos como hemos hablado antes, disminuyendo la letra, apurando márgenes e interlineado. Irá a lo esencial.

El 50% puede ser una proporción excesiva en volumen. Cuando algo se ha comprendido se fija con mayor consistencia.

Realizar un resumen desde el constructo progresivo de ideas y datos, recuerde el ejemplo de la semilla que se ramifica y crea árbol, nos ofrece por entrenamiento, un sistema de conocimiento integrado. Puede preguntar al estudiante desde cualquier ángulo del tema. Verá que le recupera y remonta toda la información en una secuencia ordenada. Lo mismo desde el aprendizaje memorístico no es posible.

Desde que aplico esta metodología en mis estudios personales y con mis alumnos, ha desaparecido el temor de no terminar el libro en junio.

Porque en realidad sobra un mes. Incluso haciendo homeschooling, porque ya les he acostumbrado a los sistemas de integración de la información. Van solos. Si los aplican ustedes notarán el cambio en una semana de apoyo.

(Fuente Imagen: virtual school 365)

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: