Ahorro y variables itinerantes es aquella fase que ha costado tanto conquistar. Responde a la doble cuestión:

¿De qué dinero confiable dispongo al día para disfrutar de la vida? Ahorro y variables itinerantes es el mejor modo de enfocar un sistema basado en la autonomía de la voluntad a partir del rigor en la aplicación y en la revisión de la propia conducta gestora.

Y a partir de aquí:

¿Cuál es el margen de autonomía real y realista que me permite ahorrar como una hormiga una cantidad respetable a final de año?

¡Bien! Dos temas.

1-Si has llegado a este punto es porque has realizado un estudio de presupuesto tras realizar una medición de la deriva negativa a que te conducía la mala gestión anterior. Un sistema, por decir algo, que no tan sólo te impedía ahorrar, sino que además te abocaba a una vorágine de empréstito que te conducía irremisiblemente a la ruina, o a una vejez abrupta, triste y condenada a vivir entre cuatro paredes. No hablamos de hacernos millonarios, sino de bienestar y si me permites el término se curra a pulso. Es posible.

Nunca es tarde. Como se suele decir, ahora es el momento.

2-En este estudio y habilitación de un presupuesto inteligente has mejorado muchos hábitos, has hecho renuncias importantes que te impedían progresar y te has hecho propuestas difíciles, que son beneficiosas no tan sólo para tus cuentas, sino también para tu salud física, orgánica y mental a nivel de autoestima y bienestar interno. Igualmente ha mejorado tu sistema de gestión de los recursos energéticos, de logística tecnológica y de las coordenadas espacio-tiempo. Del mismo modo ha aumentado tu competencia estratégica en la forma de afrontar las cuotas de tus deudas, así como la determinación para quedar a salvo de ellas con carácter futuro a medio-largo plazo.

El resultado de esas mejoras deja un espacio abierto para reinventar tu economía y sembrar tu resurgir financiero. Es un dinero que aparte de las partidas fijas y las cuotas de organización de gastos en bloque (compartimentación) que conferían estabilidad a tu haber mensual, queda como disponible para ocio, vivir y alguna compra necesaria a nivel de perecederos.

1-A esta variable la llamamos X(d). Así lo convenimos en la conclusión del artículo anterior.

Es desde este preciso instante en que ese renacimiento financiero se produce. X(d) es una variable de base que abre cancha a otras dos que dan mucho juego y a final de año nos van a sorprender: Y(d) y Z(d).

¡Veamos su dinámica de funcionamiento con un simple ejemplo!

2-La variable Y(d)

Pedro y María tienen un valor de resultado conjunto libre de X(d) tras presupuestar todo lo necesario de 21 euros al día. ¡Muy bien! Nace la variable Y(d), que no es más que retener un 10% automático sobre esa cantidad cada día, es decir, 2,1 euros a descontar de X(d) de base. Esta cantidad no varía. A final de mes, según sean sus días,

Ahorro y variables itinerantes. 3/5. Ciclo práctico de ahorro.
Ahorro y variables itinerantes es un argumento realista, científico y centrado de animación al ahorro desde la estrategia inteligente.

A final de año no tienes más que sumar los fijos consolidados mensualmente. Te garantizo que te vas a sorprender.

3-La variable Z(d).

Sin duda es la más interesante. Es la que más sensación de control y libertad te da. Todo por el simple hecho de la realidad permanente de autonomía de determinación. Se vive como un ejercicio constante. Cada día representa una lucha permanente en un continuo de decisiones entre lo correcto y lo incorrecto, lo conveniente y lo no conveniente. Has eliminado del presupuesto un mal hábito, o un conjunto de ellos.

¿Qué sentido tiene reavivarlos con la variable Z(d)?

Ninguno, porque es precisamente el indicador que demuestra cuan hábiles nos hemos vuelto en materia de fuerza crítica. Donde antes decíamos sí, ahora estamos capacitados y cada vez con menos esfuerzo, para decir no. Un mal hábito eliminado del presupuesto no ha de repetirse en otra partida como Z(d).

Z(d) no significa dejar de vivir, sino convertirnos en prestidigitadores del arte de dosificar.

Si nos gusta ir a comer al menú de paella el domingo, no hay más que guardar 5 euros al día entre el lunes y el sábado y ¡ale! Y lo mejor de todo es que como las grandes compras están ya establecidas en cuotas en el presupuesto debidamente estructurado y compartimentado, podemos hacer un café cada día, hacer un Euromillón martes y viernes. Incluso bien si te pones un bote mínimo, por ejemplo, a partir de 50 millones.

María y Pedro disponen como Z(d) 21(Xd)-2,1 (Yd) = 18,9€/día para tomar sus decisiones de compra diaria en ocio y compra ocasional de necesidad.

Cuanto mejor definido esté X como resultado del mejor presupuesto, más real, amplio y libre es X, mayor es el fijo Y(d) y por supuesto, mayor margen de libertad itinerante en el valor más caliente Z(d). De manera que si incluso han diseñado bien el perfil de sus compras estándar, perecederos incluidos en base a un menú saludable, más exento estará Z(d) de ese tipo de contingentes, luego mayor ahorro y conciencia musculada de él como hábito. Ahorro y variables itinerantes. Los cálculos demuestran que la actitud define la diferencia entre actuar y movilizar acciones inteligentes o lamentarse eternamente.

Z(d) es un valor caliente porque nos marca mucho en el aspecto de la seguridad y la confianza, aspectos que de forma científica se reflejarán en el rendimiento de dichas variables y en lo estable de su gráfica de comportamientos.

La importancia crucial de la lealtad al plan.

Puede ocurrir que un momento inesperado surja una eventualidad y anotemos algún día en negativo. Debería ser un hecho aislado al principio. La excepción no debe convertirse en norma. A medio-largo plazo la reincidencia en el registro de muchos impactos de este tipo implicaría dos causas o ambas a la vez:

1-El presupuesto o X no se ha establecido sobre números reales y se han obviado datos.

2-El presupuesto se realizó correctamente y X era viable, no obstante los comportamientos en la práctica se han desviado y los malos hábitos no han desaparecido, son intermitentes o incluso se han creado hábitos u obligaciones poco convenientes por el camino. Los números, como el algodón, no engañan.

La primera causa habla de falta de rigor en la elaboración del presupuesto y la segunda de una cuestión de conducta y compromiso.

Los resultados de coincidir ambas causas son negativamente explosivos para las cuentas. Todo quedó en la emoción de un momento de auto-convencimiento, pero ha faltado el esmero necesario en la toma de decisiones. Ahorro y variables itinerantes.

Por poner un ejemplo: María y Pedro han guardado una media de 6,3 euros al día en el valor Z(d) y los 2,1 fijos de Y(d).

6,3 x 365 = 2.299,5€

2,1 x 365 = 766,5€

Total ahorrado Z(d)+Y(d) a fin de año: 3.066€

Un trabajo que se hace día a día con motivación, concentración y lo más importante: se puede tocar. Es tangible. Las proyecciones no engañan, además de reforzar en positivo.

Y aún no hemos contado que han guardado 1.000 euros más de sus pagas extras entre los dos, con lo cual la suma sube a 4k€.

Interesante ¿Verdad?

Con esta caja sólo el primer año María, Pedro y tú o vosotras/os mismos/as ya tenéis para afrontar contingencias sorpresa sin tener que recurrir al crédito. El segundo año vuestra posición ya es mucho más sólida. En cinco años tienes dinero para pensar en invertir.

El carácter imprescindible del hábito de registrar diariamente los datos.

Aconsejo crear una hoja de cálculo para reforzar la conciencia del logro y convertirla en un hábito. Tan importante como esas decisiones de campo acertadas que has tomado, venciendo a la tentación y pensando en el largo plazo es el registro de datos. Una propuesta que no embellecería demasiado hasta valorar los logros a fin de año.

La hoja de cálculo tiene que ser sencilla, ágil, funcional y fácil de operativizar. Fácilmente revisable.

Cada día realizaremos un registro de datos, guardaremos, adquiriremos fuerza moral hasta que el hábito habrá modificado por completo la conciencia interna y el anhelo, ser capaces de ahorrar, al nivel que sea, se convertirá en una realidad.

¿Qué datos registrar en la hoja?

¡No te compliques!

Anota en una celda X mensual.

En la parte inferior, el número de días de ese mes en vigente en sentido inverso. Es decir, por los días que quedan. Así las cosas, si el mes tiene 30 días y Pedro y María tienes un valor X mensual de 630 euros en los meses de 30 días, el primer día el aspecto será:

-Saldo 630/ X(D Inicial) 21/Y(d) 2,1/ X(d depurado) 18,9€/ y una celda libre para «Elige tu propia aventura«: Z(d).

Lógicamente el saldo base absoluto se irá reduciendo, aunque el día que no gastemos nada, sólo se reduce sumando porque Y(d) obra en suma. Luego Z(d) será muy amplio y la consecuencia es que la disminución del saldo absoluto se ralentiza, pero el disponible diario aumenta, porque Z(d) tus decisiones son acertadas y la lealtad al valor fijo de Y(d) es permanente. Ahorro y variables itinerantes. En el sistema anterior donde el dinero directo no se veía, mucho menos el indirecto y a las monedas se las llamaba chatarra, el ahorro era tan sólo una teoría, una quimera.

Ahorrar es posible.

Lo único es que en los presupuestos más ajustados, la exigencia de minuciosidad aumenta. El ritmo de ahorro es más lento, como no, los errores no se permiten y la consistencia mental y capacidad de proyección que se requieren para administrar esa supervivencia son espartanos. Sin embargo obra un estímulo muy favorable en esos límites y es que a todo el mundo le gusta vivir bien y se enfocará a ello si es capaz de saber valorar esa visión y consolida los hábitos para llevarla a término.

Personas con presupuestos más reducidos pueden ser más eficientes que personas que gozan de una mayor amplitud.

La supervivencia y la promesa de un futuro mejorado dependen de ello. Esa visión y su arranque efectivo de proceso es el principium.

Ahorro y variables itinerantes. Un modo cierto, científico y estimulante de rediseñar tu futuro financiero.

(Fuente imagen: Lukas.pexels)

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Te puede interesar. Entregas previas del ciclo práctico del ahorro.

Retención monetaria y ahorro. (1/5) Un paso más específico.

Ahorro, presupuesto y compartimentación. (2/5)

 

 

Por Tony Socias

Escritor, blogger, docente, fundador del magazine viviraltiempo.com, espacio dedicado a la reflexión sobre actualidad que incluye Planifyland, espacio dedicado a la organización y metodología para la eficiencia. Promotor de Poker&Ciencia (Pokershooters) y asesor Tipster en apuestas deportivas.

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