Los 5 enemigos del ahorro. Aprende a combatirlos.

Existen al menos 5 enemigos del ahorro que impiden ciertamente nuestro progreso económico-financiero.

Los 5 enemigos del ahorro pueden serlo por un tiempo. La ignorancia, la no necesidad de adoptar medidas, o la adquisición de una educación financiera deficiente o tradicional pueden dejarnos un poco inermes ante el gasto desmedido y lo que es peor:

La falsa creencia de que con el tiempo todo se arreglará.

Nada se ordena por generación espontánea. Para vencer a los 5 enemigos del ahorro Vamos a necesitar:

-Motivación.

-Un plan realista, lo que es igual a inteligente. Acotar el dinero que te entra en áreas de aplicación a gastos selectivos y un compromiso de ahorro es ya de por sí una muestra de inteligencia.

-Fuerza de voluntad.

-Disciplina.

-Capacidad de análisis. Todo se revisa. Incluso el logro para que no sea algo ocasional.

-Lealtad al plan trazado y autonomía operativa.

-Flexibilidad. Puede que un día no sea posible guardar, pero al siguiente es crucial saber compensarlo.

Una vez somos conscientes de ellos y de sus letales repercusiones para nuestras cuentas presentes y futuras, es aconsejable rectificar creando una conciencia de eficiencia financiera.

Los 5 enemigos del ahorro influyen negativamente en el desarrollo de cualquier actividad que supondría un desarrollo profesional porque fastidian tu presente y tu futuro.

2 ideas clave:

No vivimos eternamente.

Cada día el tiempo vale más que nuestro dinero si no aprendemos a gestionar bien para que el dinero nos compre tranquilidad y momentos especiales. Por este motivo titulé a este ciclo: Del micro-ahorro a la tranquilidad. Cada error tiene una repercusión, un efecto onda en tus cuentas que va más allá. Un gasto excesivo un día, un viaje indebido y de repente una multa de 100 euros te pilla sin fondo. ¿Qué haces?¿Tirar de la tarjeta de crédito?

De la misma que el fuego sólo se toca una vez, con el dinero debería ocurrir algo similar.

-No tiene sentido ir contra lo que funciona.

El problema es que se confunde educación financiera con inteligencia financiera. Educación financiera, incluso teniendo en concepto teórico la mejor, sirve para poco si no se aplica en la práctica con juicio de oportunidad. Eso significa que la inteligencia en un plan está en saber cuál es el momento para cada gasto, renuncia y ahorro, así como saber manejar la excepción, como se verá y dilucidar cuando más es menos y menos es más.

¿Cuándo nos damos cuenta de que el ahorro es importante?

-Cuando nos presentan un proyecto y no tenemos unos fondos mínimos para participar.

-Viene un mal momento y al mínimo estornudo estamos en cuadro y tenemos que tirar de financiación o gastar lo poco que teníamos. Entonces quedamos en una posición vulnerable.

¿Cuáles son entonces los 5 enemigos del ahorro?

1-El sesgo de optimismo. Consiste en realizar previsiones poco realistas sobre tiempos y acontecimientos inciertos. No podemos contar con lo que no tenemos ni en lo que nos corresponde por derecho, pero aun no se ha cumplido.

Se dice que:

El pasado tiene explicación. Predecir el futuro es pura astrología.

Por ejemplo:

Nos deben una cantidad determinada y el plazo de satisfacción de ese dinero esperado es de un mes ¿Y si el deudor falla? Se deba o no a un acto de mala fe por parte de un tercero, lo que no podemos hacer es invertir ese dinero que vamos a necesitar en el caso de que aquella persona no nos acaba pagando, meramente por la confianza incondicional de que vamos a cobrar.

También se manifiesta cuando trazamos un plan de ahorro y no tenemos en cuenta los contratiempos. Luego al no navegar sobre un disponible real es imposible cumplir el plan trazado. Hay que tener en cuenta todos los gastos.

2-Postergar el compromiso. Cuando hacemos un plan pero no llegamos a empezar. Siempre hay un mañana, pero el tiempo transcurre la cuenta sigue a cero o por debajo. Es difícil comprometerse sin un objetivo a la vista. ¡Si no lo hay, créalo!

Un supuesto muy corriente:

Le proponen a Manuel la participación en un negocio online y la entrada son 3.000 euros. Dispone de un año para confirmar su entrada. La motivación intrínseca jugará un papel crucial.

-¿Qué sacrificios está dispuesto a asumir nuestro amigo para lograrlo?

-¿A qué nivel desea cambiar su realidad para alcanzar ese objetivo?

3-Generalizar la excepción. Si nos proponemos comer ensaimada los domingos o un menú a la semana, no es buen hábito tratar de paliar un mal día con una falsa recompensa. Desestructuramos el plan y al perder la consistencia tendemos a abandonar. La grandeza de la excepción es la inteligencia hecha tangible con la lealtad al principio.

La moral se conquista desde pequeños logros.

Un logro muy fuerte, por encima del tamaño del mismo, es el hecho de la conciencia de haber cumplido, de notar una transformación interna que se transfiere día a día con cada acierto.

Matilde se ha propuesto 10 euros al día como presupuesto diario. Uno, el 10% es automático. El resto lo arregla con una comida sana y un café sin bollo. Le sobran 4 euros. En sí mismos no son una fortuna, pero el logro está en que antes de trazarse el plan, 20 euros no le bastaban ni para llegar a las cinco de la tarde.

4-La distorsión de las prioridades. No tener un plan, hacer uno malo, o no estar dispuesto a renunciar hace muy difícil conseguir un objetivo que merezca la pena. Toda reestructuración profunda en un proceso probado que sigue la pista de un camino que nos conduzca al éxito requiere tener claro qué gastos son inteligentes y cuáles son prescindibles o sustituibles. Reunir unos fondos en un plazo estipulado, requiere de un plan y de tener seriamente visualizado:

-A qué renunciamos.

-El crédito en el ocio y las compras de bienes no esenciales no existen como opción.

-Horizonte temporal.

-Cantidad realista que hay que reunir.

-Qué hábitos mejoran a otros anteriores.

-La gestión del tiempo.

-Un aumento de ingresos no supone un aumento del gasto y sí del ahorro.

5-El delegacionismo. 

Es conveniente asesorarnos. Viene muy bien al principio asegurar los primeros logros acompañados por una formación, una guía o una persona que ejerce como tutor y te da las herramientas para que aprendas a realizar el feedback. Más, cuando siempre estamos aprendiendo cosas nuevas. Sin embargo, una vez adaptas un sistema, por muy bien planteado y realizable que este sea, tú y nadie más que tú es el/la responsable de su constante ejecución. Llegará el día en que te quitarán las ruedecillas de la bici y vas a tener que ir con dos ruedas. Asume que un castañazo al menos te vas a dar. Pero forma parte del aprendizaje. Te enseñará a confiar en tus propias posibilidades, a conocer y manejarte en tus límites y estipular expectativas realistas en tus planes.

El delegacionismo consiste en la dependencia que el ahorrador indisciplinado desarrolla respecto de sus semejantes.

Cuando recibimos la ayuda de tutores o referentes, poniendo por delante la necesidad del reconocimiento, incluso a costa del error intencional. Todo al objeto de llamar la atención llegando a culpar a los demás del propio fracaso.

También se incurre en el delegacionismo cuando se declina la propia responsabilidad en virtud de la confianza depositada en la gestión de los recursos personales a una institución como un banco o un fondo y esperando incondicionalmente a que estos les rindan una rentabilidad.

¿Cómo combatir a los 5 enemigos del ahorro?

Presupuesta con humildad y realismo.

-Incluye todos y digo todos los conceptos de gasto en la elaboración del presupuesto mensual que te dará un disponible diario.

¿Qué es lo que sobra, qué es lo que falta y qué puede reajustarse?

Establece una cuota para cubrir mensualmente a un año vista los cargos significativos: impuestos, seguros, etc.

Fija muy bien los tiempos y establece cuanto antes gráficas de calor, dispersión y de crecimiento que pongan en relación como se manifiestan las mejoras que vas logrando en contraposición a los antiguos patrones de gasto que te impedían evolucionar. No cabe la incertidumbre.

Al que navega sin rumbo ningún viento le es favorable.

Graba a fuego qué sacrificios vas a realizar y cuantifica su reporte.

-Si una pequeña excepción semanal contribuye a tu moral, inclúyela, sin caer en las garras del enemigo nº3: generalizar la excepción. Si la excepción refuerza tu continuidad y eres fiel a su carácter, estás actuando con inteligencia.

Celebra cada logro y ponle una imagen cuanto antes para fijar el anclaje de éxito en tu mente.

-No te hundas si un imprevisto te cruje algún día. Lo importante es que el ahorro sea superior a los Gastos Diarios.

Un buen plan considera desde céntimos a billetes. El dinero indirecto tarda más en convertirse en una cantidad que se note, pero suma igualmente. El dinero directo se nota enseguida y refuerza la moral con un carácter más inmediato.

-Fija un ahorro automático, un 10 o un 15% porque el peor día en que el ahorro por habilidad o itinerante falle porque ese día no hay manera, sea positivo a fin de mes.

Disponible Diario= 10, Ahorro automático = 1 euro. Gastos diarios 5 euros. Ahorro +4.

-Aplica proyecciones en tiempo a los días positivos.

-Mide el logro desde un disponible diario que crece a medida que los días avanzan y no a la inversa.

CONCLUSIONES.

Muchas personas pueden tener claro qué hay que hacer para lograr la tranquilidad financiera, respecto de la capacidad para responder de imprevistos. La independencia o libertad financiera nos quedan lejos en este apartado. Y no tanto, ya que los hábitos que entrenemos en la forja del fondo de contingencia vital son transferibles.

Lo difícil es lograr el control emocional, la visión, disciplina y la constancia  necesarios para cumplir esos atractivos planes.

Eso explica por qué muchos podrían evitar problemas financieros, pero actúan con indolencia o se lamentan eternamente.

La consecuencia a la falta de diligencia en la iniciativa hacia la formación práctica continua hace difícil concebir un proceso.

La excesiva confianza en que la tercerización en la gestión de nuestro dinero supone rendimiento incondicional, aparte de ingenuidad y diría temeridad, denota una terrible falta de base en educación financiera. Este comportamiento delegacionista habla de falta de capacidad para hacerse responsable a quien confía de sus propios intereses. Delegar puede ser un acierto o un error.

Incluso saber en quien confiar a día de hoy, sobre todo en lo que a manejo de dinero se refiere, ya es un arte.

Hemos visto que la inteligencia financiera es la capacidad sistemática de hacer correctamente lo que cada momento exige respecto a la gestión de nuestro dinero y recursos. Es la diferencia entre estrictamente saber que hacer y saber hacerlo.

El ahorro, cuando es constante, no es casual, es ciencia.

 

Te puede interesar:

 

Del micro-ahorro a la tranquilidad: Presentación y Contexto (I)

Ahorro y 5 preguntas clave. (II)

7 Vectores del ahorro (III)

Actitud y ahorro. Salud, motivación y cultura financiera. (IV)

Presupuesto, correcciones y ahorro. (V)

Ahorro y rendimiento. Fórmula de 3 componentes. (VI).

Desglosando la fórmula. Ahorro y rendimiento. (VII).

 

 

 

Por Tony Socias

Escritor, blogger, docente, fundador del magazine viviraltiempo.com, espacio dedicado a la reflexión sobre actualidad que incluye Planifyland, espacio dedicado a la organización y metodología para la eficiencia. Promotor de Poker&Ciencia (Pokershooters) y asesor Tipster en apuestas deportivas.

Deja un comentario